Maduras, el ensueño de muchos

Algo tendrá el agua cuando la bendicen, se suele decir.  Sí, entre las actrices más afamadas de la industria del porno no solamente hay jovencitas con apariencia postadolescente. Triunfando sin complejos de edad, las maduritas se reparten buena parte de la tarta pornográfica. La máxima es sencilla: mientras haya público que consuma una categoría, esa misma categoría seguirá existiendo.

Para gustos se inventaron los colores y es por eso que hoy en día el acceso a todo tipo de fantasías sexuales está al alcance de la mano de cualquiera. No son pocos los que optan por inspirarse en las musas con más recorrido del cine para adultos, y es que es algo que tiene todo el sentido del mundo. Se trata de mujeres que con el paso de los años han ganado en experiencia y han sido lo suficientemente inteligentes como para redirigir su carrera con éxito en el momento en el que los años han empezado a hacer acto de presencia y su belleza y apariencia juvenil se ha ido desvaneciendo.

Como la que tuvo retuvo, a pesar de su edad (o quizás gracias a ella) son capaces de destilar sensualidad por los cuatro costados y hacen pocos ascos a nada. Han pasado ya por infinidad de productoras, rodajes y compañeros de reparto, con lo cual saben bien cómo hay que hacerlo y lo hacen sin reparos, para eso son las más expertas del sector.

El deseo en las mujeres aumenta con el paso del tiempo, alcanzando su punto máximo pasados los 40 años. Sin embargo, no ocurre así en los hombres, que disfrutan del momento álgido de su plenitud sexual en los primeros años de sus veintenas. Por eso no es tan poco común encontrar parejas formadas por mujeres maduritas con chavales que son apenas unos críos, pero se sienten atraídos por el magnetismo que destilan las chicas de oro.

Encontramos ejemplos a miles entre las cantantes, artistas y modelos de la vida real, sin ir más lejos las mismísimas Madonna, Jennifer López, Demi More, Sharon Stone o Geena Davis han tenido o todavía tienen parejas a las que les sacan muchísimos años de edad, quince en el menor de los casos.

Esta tendencia se traslada al mundo del porno y nos encontramos con que los vídeos de MILFS y maduritas con supuestos hijastros, alumnos o chicos de mantenimiento son de lo más demandado. Las maduras interesantes son un mito erótico, es un hecho. Miles de visitas anules registradas a este tipo de contenido así lo confirman. No es de extrañar en absoluto, las mujeres más mayores se cuidan ahora más que nunca y no tienen miedo de vivir su vida y su sexualidad sin tabús y sin obsesiones por tratar de aparentar algo que no son.

Por su parte, las reinas del porno están orgullosas de lo que el tiempo ha hecho con ellas y no dudan el coger el torno por los cuernos y entrar a matar cuando de rodar una buena escena se trata. No quieren perder el tiempo y no se andan con tonterías. Las cougars son otra subcategoría dentro de las maduras, lo que en inglés viene siendo una puma, pero que en español definiríamos como loba.

Mujeres que pasan de lo que diga la gente y siguen haciendo lo que más les gusta, porque otra de sus principales características es que si siguen en el porno después de tanto tiempo es porque verdaderamente les gusta y se sienten orgullosas de su profesión.

Además, muchas de ellas han tenido una más que buena visión de negocio y se han convertido también en productoras o directoras, aportando una visión refrescante y femenina a puestos de poder que tradicionalmente han estado dominados por la mano del hombre.